La tierra es ancha como el río.
El sol rojo como el tomate
Y el amor, ese que es amor mío
Arde fuerte, duro late.
Y aun en la inmensidad del horizonte
Donde el viento la marea bate
Se esconde con libre albedrío
La figura triste del desencanto.
La figura era hermosa, sin duda,
Y el encanto enternecedor
Y un alevín que nada arrollador
Como el verso de pablo Neruda.
No importa cuan lejos quede la indecisión No importa lo tarde que sea Ese amor capullo de seda, Será para siempre mi canción de amor.
Nataly Garnica.


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